{"id":10003,"date":"2018-03-28T00:00:00","date_gmt":"2018-03-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/del-discurso-a-la-accion-2"},"modified":"2024-02-22T21:26:27","modified_gmt":"2024-02-23T03:26:27","slug":"del-discurso-a-la-accion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/del-discurso-a-la-accion-2","title":{"rendered":"Del discurso a la acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por:&nbsp;&nbsp;Jordy Abraham Mart\u00ednez.<\/b><\/p>\n<p><b>JordyAbraham@gmail.com  \/  @JordyAbraham<\/b><\/p>\n<p>Cada vez hay una mayor conciencia sobre la importancia de expresarse correctamente por medio de la palabra. La comunicaci\u00f3n verbal nos permite interactuar con las personas y relacionarnos en nuestro entorno. Esta revalorizaci\u00f3n de la oratoria es positiva ya que permite a la gente darse la oportunidad de trabajar en el desarrollo de las habilidades de expresi\u00f3n al hablar. <\/p>\n<p>Si bien, tradicionalmente los oradores realizan el arte de dirigir discursos hacia audiencias numerosas o masas, lo cierto es que la elocuencia es sumamente \u00fatil para ejercer la comunicaci\u00f3n uno a uno, as\u00ed como entre grupos reducidos. Ya se ha superado aquel mito que limita la funcionalidad de la oratoria para quienes se desempe\u00f1an en el campo de la pol\u00edtica o la abogac\u00eda. <\/p>\n<p>Son muchos los casos de empresarios que se ven en la necesidad de hablar en p\u00fablico para presentar alg\u00fan proyecto o simplemente para brindar un mensaje a sus colaboradores. Del mismo modo, han incrementado los foros dise\u00f1ados para que diversos l\u00edderes de opini\u00f3n transmitan sus puntos de vista de una manera abierta. M\u00e1s aun, nadie est\u00e1 exento de verse en la obligaci\u00f3n moral de pronunciar un discurso en determinado evento social, ya sea en una boda o una celebraci\u00f3n particular. Las probabilidades de requerir de habilidades oratorias son altas por lo que debemos estar preparados con independencia de nuestro perfil profesional. <\/p>\n<p>Ahora bien, considero que hay un punto de mayor trascendencia para aprender a ser elocuentes, adem\u00e1s de incrementar las posibilidades de evitar el rid\u00edculo ante una situaci\u00f3n fortuita. El proceso por medio del cual se desarrollan las habilidades comunicativas es enormemente enriquecedor. <\/p>\n<p>En primera instancia, un orador destacado, forzosamente deber\u00e1 contar con un bagaje cultural suficiente. En consecuencia, el primer paso para hablar correctamente en p\u00fablico radica en leer para adquirir conocimientos b\u00e1sicos con el prop\u00f3sito de estar bien informados sobre aquello que acontece en el contexto econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social a nivel local pero tambi\u00e9n internacional. As\u00ed, estar al tanto de las noticias, leer art\u00edculos de opini\u00f3n de expertos y revisar los peri\u00f3dicos se vuelve un h\u00e1bito. Esto es especialmente relevante al momento de improvisar, porque la informaci\u00f3n ya est\u00e1 en la mente y solo hay que transmitirla a trav\u00e9s de la palabra. La improvisaci\u00f3n no es tarea sencilla debido a que no es sin\u00f3nimo de inventar, sino que se deben ordenar las ideas y emplear los conocimientos que se tienen para generar contenido discursivo adecuado seg\u00fan la ocasi\u00f3n. Por lo general, el recurso de improvisar se torna indispensable cuando surgen eventos inesperados que precisan de respuesta inmediata. Por supuesto que la agilidad mental juega un papel clave para tal menester y esta cualidad se refuerza con pr\u00e1ctica. <\/p>\n<p>La t\u00e9cnica es otro aspecto fundamental de la expresi\u00f3n oral. El buen empleo de los ademanes, la voz, la expresi\u00f3n facial y la postura son herramientas eficaces para comunicar el mensaje. La forma es tan significativa como el fondo, por lo que no deben descuidarse estos elementos. Claro est\u00e1 que el contenido del discurso necesita de solidez, ya que debe aportar algo positivo a quienes escuchan. La oratoria tiene por objetivo el invitar a reflexionar y motivar a actuar. Sin persuasi\u00f3n contundente, no hay oratoria. No obstante, si el discurso no va acompa\u00f1ado de gestos, entonaci\u00f3n y ademanes que le otorguen fuerza, ser\u00e1 complicado convencer a la audiencia del mensaje. <\/p>\n<p>Para llegar a ser un \u00f3ptimo orador hace falta recorrido y es inevitable cometer errores en el proceso. Sin embargo, el camino hacia el dominio de la oratoria ayuda a forjar el car\u00e1cter y se traduce en la generaci\u00f3n de habilidades positivas como la constancia, el empe\u00f1o y el compromiso. Los resultados son favorables para el crecimiento personal de quienes practican este arte. <\/p>\n<p>Todos pueden ser l\u00edderes oradores si se deciden a serlo. Es un esfuerzo que vale la pena realizar para ser mejores profesionistas, pero tambi\u00e9n mejores personas. La sociedad necesita nuevos liderazgos que llamen a otros a tomar acciones para construir una agenda en pro del bien com\u00fan. Usemos el poder de la palabra para hacer el bien y ser agentes de impacto positivo en nuestro entorno. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10003"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10003"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10003\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28483,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10003\/revisions\/28483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}