Apenas corrieron las primeras horas del domingo, las mujeres saudíes finalmente igualaron a las de otras partes del mundo en tomar el volante y manejar.
No tengo palabras, me emociona lo que está sucediendo”, afirmó Hessah al-Ajaji, que conducía a primeras horas el Lexus de su familia por la transitada avenida Tahlia de la capital.
Al-Ajaji tenía licencia de conducir estadunidense antes de conseguir la saudí y se veía cómoda al volante mientras se orillaba para estacionarse.
Al hablar de cómo la veían otros automovilistas, dijo que “mostraron apoyo, me animaron y sonrieron”.


