Las pesquerías de Yucatán corren graves riesgos ante el calentamiento global, que ya es patente la elevación de las temperaturas en algunas zonas del litoral campechano, afirmó el investigador Carlos Rosas Vázquez, docente y especialista en octópodos, del área científica de la Unidad Sisal de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Rosas Vázquez indicó que, según las investigaciones realizadas, la especie de pulpo yucateco (octópodo maya) podría migrar a zonas más tropicales debido al calentamiento global, ya que los registros que tienen en evaluaciones es que las modificaciones térmicas de las aguas están dañando las inseminaciones de las especies femeninas, lo que podría reducir el número de especímenes en el litoral peninsular.
El científico mexicano dijo que las estimaciones realizadas indican que en las costas de la península habitan entre 20 y 40 millones de especímenes de pulpo maya, de las cuales, cada año se captura la mitad durante la temporada de pesca, misma que arroja una derrama económica anual superior a los 542 millones de pesos.
“El problema es que hemos descubierto que el calentamiento global está afectando la inseminación de las hembras, por lo que se han desarrollado dos teorías. La primera es que el calentamiento de las aguas está afectando la esperma de los pulpos machos, otra más estima que los pulpos hembras desechan la esperma por tener defectos y este proceso mermará considerablemente la población de esta especie”, advirtió.
Rosas Vázquez señaló que Yucatán es el tercer productor internacional de pulpo en el mundo, con más de 11 mil toneladas capturadas en 2016, lo que establece una fuente económica para cientos de familias que están en riesgo debido a la reducción del volumen de captura de esta pesquería.
Agregó que las evaluaciones realizadas y los seguimientos científicos apuntan a que el calentamiento de los mares obligará a la migración de las especies a otras zonas y espacios más accesibles a su reproducción y forma de vida.
“Es posible que el octópodus maya migre a zonas más profundas, a otros puntos del litoral, pero la pregunta es ¿Habrá alimento suficiente para esta especie? ¿Tendrá los espacios para su protección de otros depredadores y mantener su ritmo de reproducción?”, se cuestionó.
“Hemos podido establecer que hay otras especies de pulpo en la misma zona, especies como el octópodus insulare, que habita las aguas de Veracruz, pero esta especie es más agresiva, depreda más rápido su habiente y este puede ser otro factor que obligue a la migración del pulpo maya”, agregó.
Indicó que los investigadores de la UNAM, en conjunto con sus homólogos de la Universidad de Florida y del Centro de Investigaciones de Ensenada, en Baja California, están trabajando en procesos de seguimiento para el desarrollo de nuevos procesos de investigación del pulpo maya.
“La tarea es intercambiar información y desarrollar nuevas propuestas con base en datos científicos sobre el desarrollo, mecanismos y procesos de desarrollo de las especies marinas”, abundó.


