Mérida, Yucatán; 23 de agosto de 2017 (ACOM).- En un alto porcentaje, los jóvenes de entre 18 y 29 años no participan en política ni les interesa la política, fundamentalmente ante el hartazgo de las mentiras y el descrédito de los políticos.
Rubén Torres Martínez, investigador del Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales (Cephcis) de la UNAM explicó que un alto índice de jóvenes, entre ellos, neovotantes no conocen ni a los partidos, ni a sus candidatos, principalmente por el descrédito de estos para dar respuestas a sus necesidades.
Torres Martínez dialogó con una locutora en el programa Contacto Universitario de Radio Universidad Autónoma de Yucatán, donde ofreció una serie de datos y temas sobre la distancia de los jóvenes y la política en México.
El docente e investigador ofreció datos de la última encuesta nacional de participación juvenil en la política, realizada por el Inegi.
Destacó que los jóvenes entre 18 y 29 años suman el 45 por ciento de la población con capacidad de participación política en México, los votantes entre 30 y 50 años representan el 30 por ciento del padrón electoral y las personas de 50 años en adelante completan el 25 por ciento restante de este padrón nacional.
Explicó que muchos jóvenes observan que los nuevos políticos son como los viejos: corruptos, irresponsables y poco confiables, por lo que su participación en los procesos electorales no son atractivos y por ello se alejan de de su participación.
Torres Martínez, sociólogo, con especialidad en Estudios Políticos y Sociales, expuso que los jóvenes actuales disponen de mucha más información que otros en su momento, sin embargo, no enfocan su atención en las cuestiones políticas.
Los datos de la encuesta establecen que desconocen a los líderes de los partidos políticos mayoritarios, sus dogmas y propaganda política, por lo que poco o nada les interesa su vinculación a las demandas que promueven.
Explicó que los políticos de este país han hecho más profundas las diferencias sociales entre los sectores de la propia sociedad, en un país donde la desigualdad es tan grande y donde los distintos planos en los que se desenvuelven los jóvenes no se ofrecen respuestas reales a sus necesidades más apremiantes.
Dijo que los resultados de la encuesta marcan también que los jóvenes no tienen confianza en las universidades y centros de enseñanza superior, todo ello, porque muchos de los políticos que ahora están en los planos principales argumentan ser mejores debido a su paso por estas instituciones.
Esta claro, manifestó, que ser universitario no es una garantía de éxito o de ética, porque muchos de los políticos que se están en la palestra se aseguran arrogantes por ser egresados de la UNAM y otras instituciones superiores.
Y es que las universidades, expuso el sociólogo, no han sido los sitios que formen y fundamenten nuevas propuestas políticas, sino que han servido como escaleras políticas, sitios desde donde se hace política, pero no donde se mejora o perfecciona la proyección de ideas y valores para la propia política.
También advirtió que las universidades e instituciones de nivel superior tienen a sus propios políticos, pero no tienen mayores argumentos que ser políticos y no corresponsables de las necesidades de las instituciones y sus proyecciones, por lo que tampoco aportan propuestas novedosas para tener un espacio de participación.


