El rector de la Catedral meridana, Oscar Cetina Vega, exhortó a los fieles a ser como los pescados buenos de la Parábola de la liturgia ya que al final del camino “como sucede con las redes para pescar, las cuales filtran a los pescados para separar a los buenos de los malos, los cristianos deben buscar ser de los mejores”.
Jesús dijo a sus discípulos que el Reino de los Cielos se parece a la red de los pescadores, quienes luego que tiran las redes seleccionan a los pescados buenos que ponen en un canasto y el resto los tiran, “así será al final de los tiempos, donde los ángeles separarán a los que fueron buenos o malos”.
Al oficiar la homilía en la Catedral de San Idelfonso explicó que el Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo, ya que el que lo encuentra lo vuelve a esconder.
El Evangelio que se leyó y explicó en la misa fue el de San Mateo capítulo 13, y dijo que el católico debe ir a misa cada domingo y luego poner en práctica lo que se le dice, “el Evangelio menciona que los malos serán arrojados al horno encendido. Allí reinará el llanto y la desesperación”.
En la misa, también se contó con la presencia de Jorge Gutiérrez Martínez, del Instituto de Misiones de Guadalupe, que se encarga de apoyar a formar seminaristas, pero también busca a misioneros laicos que prediquen el Evangelio en el extranjero.
Explicó que el instituto no sólo forma a sacerdotes sino también a estos misioneros que quieran servir durante tres años, “si ustedes conocen a alguien que realizar esta labor es bienvenido ya que en algunos países hacen falta misioneros”.
Agradeció que desde 1949 los fieles los sostienen económicamente y también de las personas conocidas como “padrinos” quienes mensualmente dan un apoyo económico para esta labor. Los misioneros guadalupanos realizaron una colecta durante la misa, “Dios les dará bendiciones por este apoyo, esta colecta es para seguir la obra”.


