Luego que uno de sus hijos se viera envuelto en un caso de presunto caso de violencia intrafamiliar, que incluso lo llevó a los separos de la Fiscalía General del Estado (FGE), Ligia Canto Lugo activista y madre de Ema Gabriela Molina Canto, asesinada por supuestas órdenes de su ex marido, Martín Medina Sonda, denunció que la detención de su familiar fue obra de un complot orquestado por las autoridades estatales.
Como se ha informado, la familia Molina Canto ha enfrentado una seria de atropellos luego que desde 2008 la hoy finada Ema decidiera separarse de su esposo Medina Sonda, quien desde 2014 permanece en un penal de Tabasco donde ya fue sentenciado por lavado de dinero y está a la espera de su sentencia por el delito de feminicidio.
Y es que luego de años de lucha por sus hijos, Ema Gabriela fue asesinada el pasado 28 de marzo por un par de sicarios contratados por su propia ex pareja, quien desde la cárcel tabasqueña operó un elaborado complot para “meterle un susto”, mismo que terminó con la vida de la mujer.
En un caso poco usual, la FGE intentó imputar por el delito de violencia familiar a Guillermo Canto Lugo e incluso boletinó su detención, sin embargo, las investigaciones de los peritos no pudieron acreditar que la mujer denunciante tuviera algún tipo de lesión.
Ligia Canto Lugo convocó esta tarde a los medios de comunicación a las instalaciones de la Fiscalía para denunciar que es víctima de violencia institucional por parte del gobierno estatal, toda vez que una de sus yernas fue inducida para montar una escena donde se inculpara a su hijo de ser un golpeador de mujeres.
Canto Lugo narró que fueron un total de seis custodios supuestamente designados por un juez para defenderlos de posibles agresiones derivadas del proceso que enfrenta como víctima indirecta por la muerte de su hija quienes agredieron a Guillermo al detenerlo acusado de violencia intrafamiliar.
Denunció que la parte acusadora (la pareja de su hijo) no pudo acreditar las supuestas lesiones que denunció ante los elementos de seguridad pública y los custodios, por lo que fue liberado la tarde de este martes en las instalaciones de la FGE.
En el lugar se encontraba Guillermo, quien visiblemente consternado, declaró a los reporteros que se encontraban en el lugar cómo fue detenido por media docena de agentes policiacos quienes lo jalaron desde su vivienda para arrestarlo.
Aceptó que hubo una discusión con su pareja, sin embargo, “nunca hubo golpes de por medio” por lo que fue arrestado bajo el cargo de violencia psicológica e ingresado a los separos de la SSP donde lo mantuvieron incomunicado.
Dijo que condena la violencia en cualquiera de sus expresiones, no obstante, la difícil situación que enfrentan tras el asesinato de su hermana mayor mantiene a la familia con un alto grado de estrés, lo que generó la discusión.


