Con mensajes de amor, más de
700 infantes en etapas lactante, maternal y preescolar disfrutaron de un
espacio de convivencia con sus madres o padres, al tiempo de recibir
estimulación temprana en el magno ejercicio de matrogimnasia “Actívate en
familia”, que atestiguó la Presidenta del Sistema para el Desarrollo
Integral de la Familia (DIF) Yucatán, Sarita Blancarte de Zapata.
En el gimnasio “Socorro
Cerón Herrera” del Complejo Deportivo “Kukulkán”, el director General del
organismo de asistencia social, José Limber Sosa Lara, destacó que la mejor
manera de dar los primeros pasos en la vida es acompañado de la protección y el
afecto de los progenitores.
“Estas jornadas van más
allá de preparar atletas en edad temprana, pues además del ejercicio físico, se
da una comunicación amorosa a través de la expresión corporal que fortalece
desde los primeros años de edad la autoestima, autonomía, sentimientos y
valores como la solidaridad, el amor y respeto, mismos que ejercerán en la
etapa adulta”, señaló.
El funcionario estatal invitó
a los presentes a reflexionar que no toda la niñez puede compartir tiempo con
sus padres y felicitó a los participantes por asumir ese compromiso “que
brinda oportunidades de juego, movimiento y actividad compartida, eliminando
tensión en los niños y formando ciudadanos responsables”, abundó
ante el titular del Instituto del Deporte del Estado (IDEY), Juan Sosa
Puerto.
La exhibición estuvo
conformada por alumnado de los ocho Centros Asistenciales de Desarrollo
Infantil (CADI) del DIF estatal, así como de guarderías de los Institutos
Mexicano del Seguro Social (IMSS), y de Seguridad y Servicios Sociales para los
Trabajadores del Estado (Issste).
También, de las Secretarías
de Educación estatal, (Segey), de Desarrollo Social (Sedesol) y de
Seguridad Pública (SSP), así como del Instituto de Seguridad Social de los
Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey).
En la primera etapa del
evento anual, dirigidos por el instructor de la Segey, David Ac, lactantes
acompañados de sus madres y padres recibieron estimulación temprana a través de
caricias, masajes y repeticiones de movimientos de cabeza, piernas y
brazos.
Posteriormente, con música de
fondo, infantes de preescolar efectuaron dinámicas de activación física y
desarrollo motor, bailando, brincando, coordinando los brazos y marchando junto
a sus mejores amigos, sus padres, finalizando con un gran aplauso y un fuerte
abrazo.
“Hijo te amo, hijo te
adoro, eres mi tesoro”, fue una de las frases que le repetían a sus hijos
al término de cada segmento, a fin de hacer de esta práctica algo
cotidiano.


