Normalmente, la cantidad de orina que
el cuerpo produce disminuye durante la noche. Esto permite que la mayoría de la
gente pueda conciliar el sueño en promedio de seis a ocho horas sin tener que
ir al baño; sin embargo, algunas personas tienden a despertarse para orinar
durante la noche, interrumpiendo su ciclo normal de sueño, lo que podría ser un
síntoma de la nicturia.
Jacinto Herrera León, jefe de Medicina
Interna del Hospital General Regional No. Uno “Lic. Ignacio García
Téllez” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán,
aseguró que la nicturia se define como la necesidad de orinar más de una vez
durante la noche.
Se trata de un trastorno cuyo origen
puede ser muy variado y llega a ser muy común en cerca de 40 por ciento de la
población a partir de los 50 a 55 años de edad. En este grupo de edad
generalmente se asocia, en los varones, a crecimiento prostático, y en las
mujeres, a la baja en la producción de estrógenos.
Aunque las causas citadas con
anterioridad, son frecuentes detonantes de la enfermedad, existen otras que
igualmente pueden desencadenarla, entre ellas: exceso de concentración de azúcar
en sangre (diabetes) e infecciones urinarias, insuficiencia renal crónica o
cardíaca, nivel elevado de calcio en la sangre; así como ciertos medicamentos,
por mencionar algunas.
Beber demasiado líquido durante el
final de la tarde puede provocar que usted orine con más frecuencia durante la
noche. La cafeína y el alcohol durante la cena, también pueden conducir a este
problema.
Es un hecho que con la edad, la
capacidad de volumen de la vejiga se va perdiendo y si a esto se suma que la
persona padezca alguna de las afecciones ya citadas, el problema puede
empeorar.
En el caso de los varones, el
crecimiento prostático (hiperplasia prostática), ejerce presión sobre la uretra
e impide que la vejiga se vacíe totalmente, de ahí la necesidad de ir más veces
al baño.
En el caso de las mujeres, señaló el
especialista del IMSS, además de la baja de estrógenos propia del climaterio y
la menopausia, la pérdida de fuerza en los músculos que sostienen la vejiga
(prolapso vesical), es una causa frecuente de nicturia.
Esta afección también puede derivar de
problemas a nivel del corazón y, en general, de complicaciones circulatorias y
renales porque quienes las padecen tienden a acumular el líquido durante el día
en las piernas y otros tejidos, y al acostarse, el agua se reabsorbe, obligando
al riñón a continuar produciendo orina al ritmo habitual.
En ocasiones, el simple hecho de no
estar bien cobijado -situación especialmente frecuente en invierno o con los
cambios de temperatura-, provoca la necesidad de levantarse a orinar durante la
noche, pero lo que es un hecho es que la nicturia llega a ser un obstáculo para
un sueño reparador, de ahí la importancia de que, si ésta se prolonga por
varios días, se consulte con su médico familiar para encontrar la causa de la
nicturia y elegir el mejor tratamiento, en caso de que fuera necesario.
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