Por: Cristina Padín.
El Invierno era feliz en su casa de hielo. Del mismo modo que eran felices sus primos el Otoño, la Primavera y el Verano. Aquel día, 21 de diciembre, llegaba el reinado del majestuoso y plateado Invierno.
Apareció una mañana de sol y luz. Tonos en rosa y lila para el primer saludo. Cubriría de frío y de helada muchas jornadas a lo largo de su momento.. pero llegaba con calma. El Invierno sabe a castañas, Navidad y botas.
Eran los tiempos de la chimenea. De lectura en casa y de bebidas calentitas con naranja y almendra. De bufandas y de tardes que se acuestan pronto. El Invierno invita a la calma, a la reflexión..
Tan importante la reflexión en estos tiempos en los que mucha gente apenas piensa..
Dedicado al invierno, una estación interesante, aunque las mías son verano y primavera
A mi Luis
A los tiempos navideños
A Isabel
A Manuel
A las personas que leen
A los libros
A las personas que saben pensar y que saben comprender


