Por: Cristina Padín.
La Bohemia iba por la calle. Despedía a ese verano dorado de octubre que cede el paso al melancólico noviembre. La Bohemia iba paseando por la calle justo el día en el que se cumplían 155 años del nacimiento del creador de unas luces muy famosas. Luces de bohemia. Valle-Inclàn: el ingenio, el ser mordaz, la letra culta.
La Bohemia era un volante de libertad y alma!
Estaba contenta. Ya había comido manzana asada con canela, le encantaba. Y acudía a un homenaje. Al ser al que debía gran parte de su nombre: el Eterno Manzanares. En un acto muy bonito la Bohemia hablaría de toreo (arte en mayúsculas), de flamenco, de pureza. De generosidad, de autenticidad, de personalidad propia…
De una esquina salió la Mediocridad, como siempre muy enojada, pero la Bohemia no le hizo aprecio! Ni la llegó a ver… Iba muy concentrada, tarareando temas de Camarón y recordando el duende y el ritmo y el compás del Maestro Manzanares…
Gloria eterna a Manzanares… Siete años..
Yo estaba en la playa cuando Pablo me escribió que Manzanares había fallecido.. El torero que más me impactó conocer
A la familia de Manzanares y a manzanaristas
Al toreo
Al flamenco
A la memoria de Camarón
A Pablo
A Luis
A la memoria de Valle-Inclán y a Luces de Bohemia
A la bohemia
Y a los volantes


