Por: Cristina Padín.
…sabían que algunos criticaban los típicos días de esto y de aquello… y les importaba nada. Algunos siempre lo critican todo, y no hacer aprecio es el mejor desprecio. Era un grupo unido y compacto que disfrutaba las cosas sencillas, serenas y bellas de la vida.
Eva dijo que era el día del café y JM repuso que también se celebraba la jornada de las personas de edad..
Y fueron los niños los que concibieron la idea..
Se dirigieron a la Residencia del Mayor. Era preciosa! El sol de octubre bañaba cada estancia de paz y de alegría. Convidaron a cada abuelito a un delicioso café, cuando era preciso sin cafeína. Con nata, con canela, con limón..
Después vieron juntos la corrida de toros, qué grande es el toreo!, y acabaron cantando y bailando… y obsequiaron libros a los ancianos..
A cada persona mayor
A los abuelos y a la mía
A Eva
A JM
A mi querido Luis
A mi querido Hugo
Al toreo
Al café: uno de mis grandes placeres..
A los libros
A los cumpleañeros de octubre, ese mes que me encanta, aunque ojalá fuera abril


