Era abril, el que es bello, y era viernes. Los primos hablaban entre ellos gracias a las ventajas de las nuevas tecnologías. Unos en Sanxenxo, otros en Sevilla. Se llevaban muy bien, la familia es tesoro..
Las niñas gallegas preparaban una fiesta que les gustaba mucho: os Maios. Color y rito para el nuevo mes. Los niños andaluces iban a echar de menos abril: abril es aroma y Sevilla.
Las pequeñas habían jugado en la playa de Silgar, habían recogido conchas, una de las dos se había bañado. Los pequeños les contaban de los toros, en quince días irían a la feria de Córdoba.
Todos los primos eran muy aficionados..
Eran también cariñosos y nobles. Con gran afecto preparaban el día de la Madre. Con mayúsculas. Porque la madre es todo. La que siempre está; la que calma; la que besa y consuela; la que a veces es pesada, gracias a Dios.
Tanto ellas como ellos tenían regalos y detalles listos. Irían también al cementerio a llevar flores a una abuela y una tía. Mamá les dijo en Galicia que la muerte forma parte de la vida, cuando llega porque llega..
Que ella tenía mucha suerte de que la festejaran en su día. Era una mujer dulce y cálida y, como hacía en mil ocasiones, en aquella quiso acordarse de una familia viguesa que buscaba justicia.. la muerte cuando es por crimen rompe la vida..
Quise recordar hoy a Deborah
Dedicado a mi amado mes de abril, aún no se ha ido y ya quiero que vuelva
A Galicia
A Sevilla
A mi madre y a mi abuela
A las madres, en especial a mis Ana, Ascen, Belén, Carmen, Grethel
A cada persona que el domingo celebrará a su madre, aquí o en el cielo
Al toreo
Y a nuestras costumbres


