Por: Cristina Padín.
Era un lugar que había sido bonito. Bonito y de color blanco y plata. Plata como la que engalana el toreo: plata y oro. Oro de ley. De ley es como hay que ser: con verdad y con lealtad. Lealtad es ole..
Ole es ole..
Ole es una palabra que desapareció del pueblo. Del pueblo también se escaparon arte, alma… Todo lo que era bonito. Bonito es agradecer. Agradecer es mostrar el corazón y el sentimiento..
El sentimiento es hermoso. Hermoso es sentir. Sentir pena era frecuente en la localidad cuando poco a poco todo se hizo feo. Feo y arisco. Arisco y desagradable. Desagradable como no decir gracias..
Gracias.. gracias ya no lo decían en la aldea. En la aldea todo era brusco y horrendo. Y una tarde llegó un Genio. Paseó, se compró un libro (los genios leen), bebió un café. Y dijo gracias…
Y cuando acabó de redondear gracias en su boca generosa la luz volvió al pueblo, y con la luz regresaron la alegría y el duende..
Dedicado a las personas agradecidas
A mi querida amiga Ana
A la gente de verdad y de ley
A mi niño Luis
Al toreo
A mi querida Vicky con un abrazo en este día
A Isabel
A las personas que engrandecen el toreo
A mi mago


