Supo la Intuición que una vez, no hace tanto tiempo, alguien le había dedicado un cuento a su querida amiga la Bohemia. Y ella, que no era envidiosa pero amaba las letras y las palabras, deseó también ser protagonista de un relato…
Y, como suceden a veces las cosas bonitas, eso también sucedió..
Estaba la Intuición con su querido amigo el Trabajo preparando una actividad taurina y al mismo tiempo navideña. Eran amantes del toreo y defensores de la fe y las tradiciones. Evidentemente cultos y seres de verdad.
Entonces se encontraban cerrando unas cajas porque estaban como ayudantes de la Magia de la Navidad… y el Interés, que tal vez ya aparecía en la otra historia, les contó una mentira y quiso quedarse un regalo. O eso pretendió, la Intuición lo supo antes…
Más tarde, mientras descansaban tomando un delicioso chocolate tan amargo como caliente, se acercó hasta allí la Mentira.. y les dijo que habían cambiado las normas de entrega de las cajas. Como la Intuición lo intuía todo… no hizo caso…
… y se quedó con su amigo el Trabajo hasta acabar la tarea. Tenía la impresión de que más tarde torearía Perera unas vacas…
Y así fue! Y también se apuntó otra sabia: la Paciencia..
En la vida aportan la intuición y el trabajo. El interés y la mentira tienen un camino corto.. Tarde o temprano nadie les quiere..
Dedicado a la intuición: para mí un tesoro
A Luis
Al toreo y a los que se dejan la vida trabajando por el toreo: grandes!
A Perera
A Albriux
A la paciencia: sabia
A Carlos


