Con una bandera de España y honradez de la que es real (no la que se finge o para tener “likes” en redes sociales o para otros fines igual de absurdos y menos claros) era aquella la ventana de la casa de alguien que era amante de España, amigo de la pureza, hermano de la amistad. Ser del toreo, buen ovacionador de Talavante o Manzanares, ser del flamenco, buen ovacionador de la guitarra, el volante, la voz de Nani Cortés..
Por ejemplo..
Con una bandera española y gran apego por la familia era aquella la ventana de la casa de alguien normal. Tan sencillo como eso: no es necesario ni presumirlo ni inventarlo: hay que serlo. Era la casa de un ser que trabajaba (no como los que dicen que lo hacen pero ni saben qué cosa es), un ser que leía, un ser que apreciaba la lengua española y no escribía tonterías con k..
Una ventana con una bandera española y mucha sensatez y mucha alegría.. y fuerza para cuando era necesaria.. y generosidad, cultura, un soplo de poesía. Fe, tradición, religión y emoción…
Así era la ventana aquella en la que desde siempre había habido una bandera española.
Un canto a la gente de ley
Dedicado a esa gente
A los que engrandecen el toreo
A Talavante: mi mago
A Manzanares
Al flamenco
A Nani Cortés y su hermosa y nueva canción
A mi querido Luis
A España y todas sus tradicciones


