El interesante y el que se creía interesante se llegaron a cruzar una vez..
Iba el interesante sin pausa y con prisa a la plaza de toros, sintiendo ya el hermoso sabor de las faenas que presenciaría. Iba con la frente erguida, la mirada limpia, el corazón puro… como se tiene que ir por la calle, y por la vida, iba generoso, iba feliz, iba agradeciendo a Dios el día y la tarde de toreo, iba con nobleza. Entregado, culto, de alma flamenca, trabajador, lector, amante de las sensaciones, amigo de la primavera..
Iba el que se creía interesante admirando su absurda imagen en cada cristal y en cada ventana, pensando sin pensar en nada y caminando con el caminar que ofrecen los que son caminantes hacia ningún lugar. Iba sin ver al que necesita, sin mirar al que padece. Iba presumiendo, como siempre, sin un poema en su piel, sin cultura en su estar, sin saber estar. Iba en voz alta, para que se supiera que iba, aunque a nadie le importara.
El interesante y el que se creía interesante se llegaron a cruzar una vez… pero ni se enteraron. Uno soñaba los lances taurinos, el otro… poco importa el otro!!
Y así es la vida, hay seres interesantes y seres que se creen interesantes..
Dedicado a los primeros
A mi amigo Brin
A mi Albriux, por fin nos juntaremos!
A mi querido Luis
Al toreo
Y a las cosas bien hechas


