Por: Cristina Padín.
Entraron. Un buen día, o un mal día, quizá el peor de sus vidas. Y de repente ya estaban dentro. Y todo era! Era raro. Oscuro. Nada limpio. Resbaladizo…
Y nada tenía mucho sentido. O ninguno..
El primero que quiso escapar era valiente y atrevido. No lo logró. Pero le rendían honores por cada parte. Guerrero y ser de riesgo..
Se abortaron cuatro o cinco intentos màs..
Fuera se permanecía poco tiempo. Un minuto o tal vez dos. Pronto se detectaba la escapada. Y todo volvía a empezar. Como una pesadilla, un mal sueño..
Algo sibilino..
Aquella tarde varios querían escapar. Iban a ir, o eso pretendían, a una hermosa corrida de toros. Y después irían a la libertad. A lo blanco, lo que no es chirrioso, lo puro…
Abandonarían aquello, aquel sinsentido y aquella locura sin razón ni pasión…
Soñaban… y los sueños hermosos son!
Quise escribir algo en homenaje a El cuento de la criada y en homenaje a tantos relatos de terror que me encantan..
Dedicado a mi Luis
A Albriux: je je je je
Al toreo y a Fortes
A mi amiga María
A Grethel
Continuará…


