Y si por un instante la vida hubiera querido ser la que hasta entonces era, tan llena de vida y de sonidos y tan de mañanas en el pueblo desayunando en taza verde con lunares blancos y tan de eternas tardes de piscina y bicicleta y tan llena de amor como deseo hay en el primer romance y tan pura como un muletazo sereno de Morante, hoy sería 6 de julio y Pamplona sería blanca y roja y torera y sanferminera y española y única en el mundo y fiesta fiesta fiesta y tradición…
Es 6 de julio pero nada es como tuvo que ser, es 6 de julio y el sol de este verano normal-anormal calienta la siesta y el corazón y los sueños. Es 6 de julio, y tal vez si fuera un 6 de julio como los que conocemos o conocíamos, Ennio Morricone igualmente hubiera fallecido. Pero podríamos llorar sin mascarilla la tremenda pérdida de un caballero de la música. Es el arte! Es la misión de emocionar, el feo de no emocionarse y lo bueno de las sensaciones, el cine que todos guardamos en el recuerdo de lo que de verdad importa. Gracias por hacer viva la música, gracias por la cultura y la bendición de ser emoción!
Sin cultura, sin arte, sin tradición la vida es un cero. A la izquierda…
Viva San Fermín. En blanco y rojo volveremos a ti, bella Pamplona
Descanse en paz, Ennio Morricone. Yo admiro a los genios: usted lo es!
A Albriux: sin el grupo 2020 sería demasiado duro
A Pepe
A mi Luis
A Carlos
A María, Cristina y Ana
A la música, a los músicos
A la gente con sensibilidad


